Una red social empresarial de las Américas comenzó a enfrentar un crecimiento significativo de perfiles de empresas creados automáticamente con fines de spam.
Bots generaban registros de forma masiva e incorporaban enlaces de referidos, sitios relacionados con criptomonedas y otros contenidos que no cumplían con las políticas de la plataforma.
El volumen creciente de estos perfiles afectaba la calidad del contenido y generaba una carga adicional de moderación.
El desafío era detener el contenido no deseado desde su punto de entrada, manteniendo al mismo tiempo una experiencia fluida para las empresas legítimas que utilizan la plataforma.



